Y tal como dije, hoy es el cumple de Yanagi Renji y aquí está su regalito~~
Me costó bastante escribir esto pk tenía muchas ideas pero ninguna acababa de funcionar después de media hoja, así que tuve que reempezar más de una vez XD Pero al fin me decidií por esta y salió bien ^^ no? :3
Fandom: Prince of tennis
Pareja: Yanagi/Kirihara
Rating: PG
Spoilers: Ninguno XD
You, me and the sun shining
Era un día claro, con alguna nube aquí y allá destacando en el cielo azul pero nada que llevara a uno a pensar que grandes tormentas se iban a desencadenar por la tarde. Yanagi sonrió, el tiempo permanecería tranquilo toda la semana. Se sentó en la hierba, algo amarillenta por el sol y la falta de agua, y apoyó la espalda en el tronco de un árbol. Cogió el libro que estaba leyendo esa semana de la maleta y tras asegurarse de que sus cálculos eran correctos y que tendría suficiente luz durante horas, dejó que su cerebro se sumergiera en la historia.
Había pasado poco más de hora y media cuando oyó los fuertes y rápidos pasos acercándose a él. Yanagi colocó el punto de libro entre las páginas en las que se había quedado y dejó el libro sobre el césped a su lado. Alzó los ojos y allí estaba, sonriendo, con los mofletes rojos del esfuerzo y los ojos verdes brillantes a causa del sol y la vitalidad que bullía dentro de él y que Yanagi esperaba jamás se disipara.
— Buenos días Akaya —dijo mientras el chico dejaba sus mochilas, la de deporte y la de escuela, al lado de la suya.
— Buenos días Renji.
— ¿Cómo es que has venido corriendo? —Las mejillas del chico, que empezaban a recobrar su color natural, volvieron a enrojecer. Aun y así, contestó mientras se quitaba la americana del uniforme y la dejaba sobre las maletas.
— Kinomoto-buchou quería consultar conmigo algunos cambios en los entrenamientos de dobles de la semana que viene.
Renji asintió y Akaya se dejó caer a su lado, ojos cerrados y sonrisa en los labios. Estaba tan guapo, con la luz del sol incidiéndole desde la espalda, resaltando el negro de sus cabellos rizados y rebeldes. Akaya abrió los ojos y fijó su mirada directamente en la de Renji, como si hubiera escuchado todo lo que el chico había estado pensando. Éste tan solo sonrió, no era como si el joven no lo supiera.
— Ese tío no tiene ni idea, en serio —añadió al ver la mirada reprobadora que le dirigió Renji— Le dije que dejara a Minamoto y Sakurada jugar contra Yushio y Mika, que seguro que se sorprendía. Y va y me dice que no; que un chico tan calmado y con un modo de juego tan técnico nunca formaría una buena combinación con alguien tan ofensivo —Renji sonrió, entendía lo que su compañero decía. Alzó una mano y le revolvió el cabello, de todos modos tampoco se iba a notar. Akaya se apartó suavemente y continuó hablando mientras decidía que la corbata tenía que irse a hacer compañía a la americana— Me mordí la lengua, o le hubiese dicho cuatro cosas acerca de cómo consiguió ser el entrenador de un club tan bueno con tan poco ojo, pero lo que sí le dije fue que lo intentara, que me hiciera caso, que si me equivocaba limpiaría las pistas durante una semana.
Quizá era por la frustración y el enfado con el entrenador, pero los dedos de Akaya no lograban salirse con la suya y deshacer el nudo de la corbata, así que Renji se incorporó ligeramente y le ayudó.
— ¿Tú estás conmigo, verdad?
— Por supuesto —El sol seguía brillando fuerte desde detrás del chico, Renji alzó una mano y le colocó un mechón de cabello detrás de la oreja, tal y como esperaba, éste volvió a su anterior posición casi instantáneamente. El sol seguía brillando y no era como si Akaya no supiera lo que Renji estaba pensando en esos momentos, así que bajando ligeramente la mano y dejándola descansar en el mentón del chico, Renji cerró el espacio que les separaba y le besó.
Fue corto y calmado, después de todo estaban en los jardines de la universidad, y aunque muchas parejas parecían olvidarlo a veces, Renji no quería montar ningún espectáculo. Aunque quizá así algunas de las chicas de su clase comprenderían al fin que realmente no tenía razón para estar interesado en ellas. Se separaron y Akaya decidió que había llegado el momento de su siesta, se tumbó con la cabeza en el regazo de Renji y éste volvió a su lectura, esta vez con una mano sosteniendo el libro y la otra acariciando el suave cabello del chico e incluso, a veces, sus mejillas, párpados y labios.
Aquella escena se había convertido en algo habitual en ellos. Estudiando en diferentes universidades no podían verse con toda la regularidad que les gustaría, así que cada jueves, como mínimo, se encontraban en los jardines de la universidad de Renji, que quedaba a tan solo quince minutos en metro del club de tenis donde Akaya entrenaba. A veces pasaban la tarde allí, disfrutando del buen tempo, a veces iban a dar una vuelta, al karaoke, a las máquinas recreativas, a tomar algo… Otras iban al apartamento de Renji, pero eso normalmente lo dejaban para los fines de semana, cuando no tenían prisa ni que levantarse pronto al día siguiente. A veces Akaya tenía partidos, pero eso lo hacía todo aun mejor y más interesante; su recompensa por la victoria siempre era diferente e igualmente satisfactoria.
— Dentro de poco es tu cumpleaños —La suave voz de Akaya le sorprendió y Renji apartó el libro a un lado para poder observar al chico.
— Sí ¿por?
— No sé ¿qué quieres que hagamos? —Renji se encogió de hombros y aunque Akaya tenía los ojos cerrados, pareció percibirlo.
— Mientras venía he pasado frente una agencia de viajes que tenía en oferta un fin de semana para dos en un ryoukan de Kyoto. En medio de la naturaleza y eso, había pensado que quizá te gustaría.
Renji dejó de acariciar el cabello del chico, nunca hubiera imaginado que Akaya fuera a regalarle algo así, al menos no a esa joven edad. Notando la falta de dedos moviéndose entre sus mechones Akaya entreabrió un ojo, expectante y nervioso por lo que Renji pudiera contestar.
— Me encantaría, Akaya. Pero ¿y a ti? —Ahora fue el turno del joven para encogerse de hombros.
— Si estás tú, no puede ser tan malo.
Renji sonrió y revolvió de nuevo el cabello entre sus dedos, le encantaba sentir la sedosa suavidad en su piel, los escalofríos que conseguía despertar en Akaya si estiraba ligeramente. Se agachó y esperó a que Akaya alzara el cuello para poder besarle. Era en ocasiones como aquellas en las que agradecía que Yukimura hubiera visto su potencial como pareja de dobles, que Inui le hubiera hecho cuestionarse el pasado y que Sanada, al descubrirle besándose con Akaya por primera vez, le hubiera hecho correr cien vueltas por pervertir al pequeño del equipo. Era en ocasiones como aquellas en las que, aunque su vida no se pareciera en nada a las novelas románticas que tanto le gustaba leer a su hermana, sentía que podía formar parte de las páginas de una de ellas.
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Sí sí, happy ending bla bla bla como siempre XD Hope you liked it~~
1 comentaris:
weno, aixo mes que happy ending es una escena pastelosa en general ù.ú xDDDDDDDDDDDDDDDDDD
pos res, k son molt monos i tal, esta molt ben escrit, s'et donen be aquestes siguacions... .ù.ú sense coneixer els personatges poca cosa mes puc dir xDDDDDDDD
apaaa vagi be^^
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